Colaboraciones

NUESTRO TERCER COLABORADOR: DANI ÁLVAREZ Y LA FOTOGRAFÍA DEL INSTANTE ESCONDIDO
.
Entrevistamos a Dani Álvarez, nuestro tercer colaborador (y primer colaborador fotográfico), con la curiosidad de saber más sobre su proceso creativo, su camino artístico y la relación entre música y fotografía. Dani colaboró con la fotografía para la poesía Trilogía binaural.
.
1. ¿Cómo llegó la fotografía a ti, o tú a ella? ¿Qué significado tiene la fotografía para ti?
.
La foto siempre ha estado allí, desde niño. Mi padre es muy aficionado a la fotografía y los pases de diapositivas en casa eran relativamente frecuentes. Ya crecido, he trabajado en archivos de fotos (en La Pedrera, en la Fundació Palau y en el archivo personal de Toni Catany) donde había obra de altísima calidad y allí he ido educando el ojo y he tenido ocasión de ver y comparar la obra de grandes maestros (el mismo Toni Catany, Català Roca, Doisneau, Michael Kenna, Sanz Lobato, García Rodero, Humberto Rivas, Pentti Sammallahti, etc.), y poder pensar qué me gustaba y qué no, y por qué. A partir de ahí me entró el gusanillo, me compré una cámara modesta pero digna y el resto es historia…
.
2. La música que no podría existir fuera del tiempo. Todo es ritmo y sucesión de momentos. La fotografía que tantas veces se define como la captura de un instante. ¿Cómo vives estas dos artes, música y fotografía, en las que te desenvuelves? ¿Dónde los puntos de unión y distinción? ¿Cómo se complementan y se diferencian?
.
Los vivo con pasión y entrega… más allá de eso, nunca me he detenido a pensar en qué similitudes o diferencias hay en mis maneras de adentrarme en ambos mundos ni en cómo se complementan, no sabría qué responder. La verdad es que empecé a fotografiar música por casualidad; coincidió que cuando me compré la cámara estaba trabajando en un ciclo de conciertos en La Pedrera y eso me dio la ocasión para ir practicando; como me pareció que no se me daba mal del todo y era un buen pretexto para ver muchos conciertos he ido ahondando.
Respecto a mi mirada fotográfica de la música en directo, me siento muy identificado con las palabras que me dedicas en la entrada anterior: me llaman y me gusta fotografiar los instantes que van más allá de la propia ejecución: miradas, momentos de reflexión, de reposo, de alegría… y eso se debe en parte una querencia por fotografiar los márgenes de la vida, pero también a una necesidad muy concreta: empecé a fotografiar con un equipo bastante mediocre, lo que me obligaba a tirar a velocidades bastante bajas, con lo cual por fuerza tenía que centrarme más en los momentos de reposo (fotografiar a un músico cuando no toca y está escuchando al solo de un compañero, por ejemplo) que en los de actividad frenética.
.
3. ¿Has creado alguna composición fotográfica alguna vez empezando desde un texto escrito o poesía?
.
No. Mi manera de trabajar suele basarse en la intuición y la capacidad de observación, nunca me interesó demasiado (o no supe) preparar la foto, para mí la foto está allí; hay que verla y tomarla.
De hecho, ahora tengo pendiente hacer una foto para un proyecto musical que estoy preparando sobre la poesía de Gabriel Ferrater, que toma el nombre de un verso suyo, “color d’olor de poma” –color de olor de manzana- y me está costando horrores…
.
4. ¿Como ha sido la experiencia de colaborar con nosotras?
.
Estimulante. Siempre hace ilusión que se interesen por el trabajo de uno, y en este caso me lo tomo como un reto, porque me obliga a ir más allá de la pura imagen y repensar mis fotos, verlas desde otro punto de vista. Además, mi concepción de la fotografía es prácticamente idéntica a la de la poesía: la clave es la capacidad de observación, ver la maravilla en las situaciones cotidianas y plasmarla. En eso, soy deudor de los relatos de Cortázar o lo real maravilloso en García Márquez.
En definitiva, ¡un inmenso placer!
.
.

NUESTRA SEGUNDA COLABORADORA: IRIS ALEJANDRA MALDONADO Y SU POESÍA DE FUEGO.

Aquí dejamos una breve entrevista que le hicimos a nuestra amiga y colaboradora de este mes, Iris, para que puedan conocer algo más de esta hermosa mujer y poetisa.

La presentación que le hicimos y su primera poesía numerario de una mesalina la pueden leer aquí: ¡Bienvenida, Iris!

¿Por qué la poesía? ¿Qué significado tiene la poesía en el universo particular de Iris?

Nací con un lunar de sangre en mi pierna derecha. Una marca de nacimiento. En Puerto Rico, a ciertos lunares de nacimiento le dicen: la mancha de plátano. La mía no es en apariencia de plátano, pero lo es. Así como soy boricua y mujer. Y roja. Y mía. Lo que quiero decir es que yo no me decidí por la poesía, sino que ella se decidió por mí. Me escogió para nacer, y nacerme en el momento oportuno, una y otra vez, todas las veces. Recuerdo que un día adolescente sentí vértigo. El mismo que se siente al bajar una pendiente a toda prisa. Y mis palabras ya no eran palabras sino brazos alargados buscándose y encontrándose en el verso. Entonces, la tarea es otra, es la de aceptar la poesía como una se acepta a sí misma. Yo, desde que la sentí dentro, me dedico a llenar cuadernos. Ella me propuso ser su humana y yo acepté. Como símbolo de nuestra alianza me crecieron alas.

Poesía (nombre propio) es mi compañera de viaje. Una compañera que habla mucho. Tiene todos los rostros, los nombres y las voces. Yo simplemente soy su medio. A cambio llena mi silencio y soledad. En significancia, es mí verdad y justicia. No una tipa ciega con balanza en su siniestra.

Recientemente, leí el artículo de mi camarada, el poeta colombiano, Fernando Vargas Valencia, titulado “La memoria y la literatura en Colombia: acercamientos desde la poesía”. En su artículo incluye una cita del escritor Álvaro Marín que dice: “si la poesía nombra la herida es para que dejen de sangrar los cuerpos”. Aparte de quedar maravillada con la cita, comprendí que mi compañera todos los días conspira para que mi cuerpo deje de sangrar. 

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Tienes “rituales” o “territorios” a los que accedes para poder escribir?

Como te menciono, la poesía en mí es un ser vivo, y con una vida más activa que la mía. De manera que se manifiesta a su antojo, impertinentemente. En los lugares y momentos menos apropiados exige su espacio. Usualmente en el tráfico. Y yo obediente hago malabares para complacerla. Para que deje de apretarme la garganta. Allí, en el carro, tengo una pequeña grabadora al lado de la brújula que me regaló un niño por mi cumpleaños.

Existen otros momentos en los que se me aparece la visión profética, la anoto y luego me siento a escribir. Cuando sucede de esta manera, el vino, el incienso y el balcón de mi habitación me reciben benévolos para que me deje llevar por el trance que dicta.

Pero sí, debo confesar la existencia de un ritual, el más peligroso, el ritual del coraje, de donde nace la venganza del poeta. Proviene de un estímulo externo que se agolpa en la boca del estómago, se encienden velas, se baila un conjuro y sálvese el que pueda.   

Al leer tu poesía entre lirismos y estados visionarios de alta sinestesia de repente aparecen recuadros de un realismo impactante, inesperado. Me hace pensar en la fotografía ¿Cómo te relacionas con la fotografía?

 Me alegra mucho que puedas pensar en la fotografía. Significa que no soy tan mala fotógrafa. Y definitivamente acepto que la cámara es de Francesca. Me encanta su ojo fotográfico (y la modelo).

La poesía se me da en imágenes que intento traducir. Se trata de fotografías apalabradas. Al menos es mi aspiración. Por ejemplo, yo veo a la mujer que se convierte en piedra frente al espejo, y luego al hombre que la encuentra y quiere tocarla, pero para tocarla debe sacarla de la piedra. De esa imagen, nace el poema “Estatua”.

Hay fotos que son poemas, y poemas que son fotos. Sus diferencias son puramente de forma.    

.

NUESTRO PRIMER COLABORADOR: ALEX SERRA, DÁNDOLE LA VUELTA AL MUNDO.

Adeu, adeu, vacunas y un vuelo de sólo ida. México, que por primera vez surfeo en sofás y aún no me lo creo. Y hay monos, caminos de piedra, pirámides y gente linda. Y el verbo “chingar” por todos lados, pinche huevón. Más gente linda. Boleros que saben a tabaco y tequila. Cascadas, carnavalitos y lagartos. Los niños. Guatemala es fuerza de volcanes y lagos, los colores vivos de sus trajes en el mercado y verde, más verde, más selva. Los niños, sus ojos reflejan la luz en la sombra. Honduras me regala un encuentro submarino de corales,destellos y colores en movimiento. Silencio. La iglesia colonial, sincretismo y rituales. Me lanzo en locura de tierra y arena, estoy en Nicaragua…¿una rave? Luego el viaje infinito a una isla perdida en Caribe, que se vuelve obsesión y lucha. Pero cuánta paz, cuánto silencio, valió la pena. Y canto con mi ukelele, canto y me acompañan las olas. Ya llegué a Costa Rica, suben los precios, aparecen turistas y cerdos de playa. Y aquel plato de comida en la estación de buses, nunca lo olvidaré. Surfeo en la cama, me lanzo al vacío. Celebro mi cumpleaños con amigos, nuevos amigos, viajeros, como yo. Juego de cartas, una car session, nostalgia de casa, dudas y la tendinitis que no me deja tranquilo. Atardecer en la playa y de vuelta al camino. Panamá y sus aguaceros. Bastimentos, Red Frog, Valentina y Robert en la lanchita. Estrellas de mar y ¡qué hermoso es volar mojados, entre corales! ¿Qué sopa, friend? Llegaron los carnavales. Car session, algarrobo session…so I travel to south. Colombia. Bogotá está llena de gente. Los cafetales no. En las montañas huele a selva y café tostado. Arepas y billar, caballos, vacas, pasos de salsa caleña. Leo al bajo. Mis dedos y las teclas del piano. Ecuador y la guitarra flamenca de Chari, la fantastica quiche, un concierto en el Gong. Las Galápagos: lobos de mar, tortugas, Isla Isabela con su esqueleto de barco náufrago y una canción. La voz sincera de Sebastián, el músico nómada. El futbol se mueve desde el estadio, hasta la cancha más pobre del Perú. La selva, la planta sagrada, medicina para el alma y lo que no cabe, aquí, en palabras e imágenes: todo tiene sentido, y consecuente responsabilidad. Me enamoro de Cuzco y sus calles cantan caminando conmigo. Lorry y su flauta, Piper y su hermosa voz. Solsticio y danzas. El rencuentro, mis padres y la sensación de casa. Levitando en Machu Picchu. De vuelta al camino. Carriles, niños. Llego a Bolivia. Equilibrio y velocidad, dos ruedas. La selva quedó un recuerdo, ahora es todo desierto. Skymap. Chile, más desierto, surfeo arena, camas y sofás. El asadito, el teatrito y llévenme hasta el otro lado de la cordillera. Argentina, la Quebrada de las Conchas y mi voz es universo. Más desiertos, más kilómetros. Tatuaje, una vela, un beso.

Para quienes quieran conocer más sobre las aventuras de Alex, escuchar su música, buscar información útil si tiene en mente viajar por alguno de los países que haya visitado o colaborar en su travesía, aquí están su blog y su página facebook:

http://thebackpacksessions.com/

https://www.facebook.com/thebackpacksessions?fref=ts

Anuncios

3 pensamientos en “Colaboraciones

  1. Pingback: ¡Bienvenida, Iris! | de la A a la…

  2. Pingback: estatua | de la A a la…

  3. Pingback: después del tajo | de la A a la…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s